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Políticas Socioeducativas

Integración Escolar y Diversidad
PRESENTACIÓN
La organización de las Naciones Unidas (UNESCO) define la inclusión como: “una estrategia dinámica para responder en forma proactiva a la diversidad de los estudiantes y concebir las diferencias individuales no como problema sino como oportunidades para enriquecer el aprendizaje”. Las diferencias en educación son lo común y no la excepción, y la inclusión consiste precisamente en transformar los sistemas educativos y otros entornos de aprendizaje para responder a las diferentes necesidades de los estudiantes. La inclusión es, por tanto, una nueva visión de la educación basada en la diversidad.

Por lo tanto, la integración escolar de estudiantes que presentan necesidades educativas derivadas de la discapacidad en el ámbito de la escolaridad común, se instituye en una estrategia conducente a la inclusión educativa, valorando a sí mismo la diversidad, como aspecto inherente a nuestra propia naturaleza y por ende constitutiva de una organización social como lo es la institución escolar.

Desde este posicionamiento, destacamos el movimiento a favor de la integración educativa de los estudiantes con discapacidad, que se inició en diferentes países en los años 60, dentro de un movimiento social de lucha de los derechos humanos, especialmente de los más desfavorecidos.

El argumento esencial para defender la integración se focaliza en una cuestión de derechos con implicancia de criterios de justicia e igualdad. Aspectos que se han explicitados en los marcos normativosen el orden tanto internacional como en las políticas educativas de nuestro país, que inscriben en los diferentes marcos legales tales como lo es la Ley de Educación Nacional 26.206, Ley Provincial 9870, el documento del Consejo Federal de Educación Especial Orientaciones 2009, y en la Resoluciones provinciales, que delinean los procesos de integración escolar en el sistema educativo.

Actualmente, se evidencia la necesidad de que nuestra intervención técnica en los escenarios educativos se contextualice a partir del análisis de los múltiples factores: sociológicos, filosóficos, ideológicos que subyacen a los procesos de integración en las instituciones educativas.

La tarea que nos convoca se orienta a un abordaje que se dirime en la aceptación o no de la diferencia, la discapacidad, la dificultad. Lo que implica desentramar las variables institucionales, familiares, individuales, ante la necesidad de arbitrar un espacio en la escuela común, para estudiantes que presentan necesidades derivadas de la discapacidad.

Como tan bien expresa Gerardo Echeita: “Para cambiar las concepciones y por derivación las prácticas educativas que de ellas se derivan, no basta, ni mucho menos, con cambiar lo que se dice, confiando en el poder de la palabra y el discurso, sino que el principal camino a seguir es precisamente el contrario: cambiar lo que se hace, transformar radicalmente la gramática escolar al uso, respecto a la educación del alumno más vulnerable y generar al unísono, procesos de reflexión compartidos con los compañeros para tratar de reconstruir concepciones más coherentes con nuestras aspiraciones. Develar qué se esconde detrás de nuestras creencias y maneras de actuar rutinarias, buscando fundamentar nuestra manera de hace; supone iniciar un proceso de crecimiento profesional que va a ser único en cada uno de nosotros” (Echeita, 2007).

Llevamos a cabo nuestra tarea generando espacios que posibiliten un abordaje que involucra a los diferentes actores del sistema educativo, que se constituyen en parte de los procesos de integración escolar: Supervisores – Equipos Directivos – Docentes – Docentes de Apoyo a la Integración Escolar- Equipos Técnicos – estudiantes que presentan necesidades educativas derivadas de la discapacidad – familias, etc.